miércoles, 31 de diciembre de 2008

EL MAESTRO

A Luis María Ansón lo presentan siempre como “EL MAESTRO” Y Uno, que lleva canas en las venas, que tiene archivados tiempos oscuros, silencios de plomo duros como muertes abreviadas, se pregunta de qué maestría presume, de qué decente docencia puede enorgullecerse Luis María Ansón. ¿Maestro de qué? ¿Qué encontraríamos si nos remontáramos a los tiempos infames de la dictadura? ¿Un luchador por la libertad, por la democracia, por la expresión limpia y sincera, por los derechos humanos? ¿Estaba entre aquellos perseguidos Luis María Ansón? Que respondan los del caldo caliente del auxilio social, los del pan negro y chocolate de domingo, los de la achicoria aguada consolando estómagos huecos.

Llegó la democracia. Democracia coronada, pero democracia. No una república, que hubiera sido el abrazo fraternal con el tiempo fusilado, pero democracia. Costó rehacer la palabra, legalizar la esperanza, verticalizar la fe en el futuro, muscular el esfuerzo y comenzar de nuevo. Con temblores de hombres póstumos entraron los luchadores, los vencidos, los almacenados de Carabanchel. Con gesto de orgullo, de donantes condescendientes, “los demócratas de toda la vida” Ansón entre ellos, orla enmarcada, militar-generalísimo-enmarcado, Juan-de-Borbón-enmarcado, príncipe-buena-sombra-enmarcado, título para siempre enmarcado: MAESTRO. Despacho unificante Franco-Monarquía de director periodístico

Y Ansón ahora además defensor del cristianismo. Como el católico condecorado, bendecido y entronizado, de palio y adoquines de tomillo en el Corpus toledano. Cruzado de la fe, campeador de valores eternos, admirador de muslos y tenis a lo Graf rubia, a lo Conchita morena, a lo Mónica orgásmica en el grito.

Rouco descubriendo a Colón, representando –dice el Maestro- “la Iglesia del Evangelio, la Iglesia de los pobres, la de la madre Teresa, la Iglesia mater et magistra de Juan XXIII, la Iglesia del amor y la concordia, haciendo frente a las ocurrencias zapaterescas” Porque “Zapatero la ha emprendido contra la Iglesia y pretende borrar de la faz española cualquier manifestación católica”

Y para coronar de gloria su tizona, el Ansón-Maestro-Macho se encara a pecho descubierto contra Zapatero, adalid de” una política anticristiana”, defensor del “sexo libre y el caño abierto”, de “plataformas de víctimas de proxenetas” Con esa elegancia se refiere Ansón-Maestro-Macho al colectivo de gays contra quien pide el Papa protección, cuya existencia como familia es una aberración de la ley natural, cuya discriminación, persecución y tortura no debe suprimirse en los países que la practican.

Y ahora Ansón, presidente vitalicio del sindicato del crimen, nos amenaza con el ferviente deseo y la posibilidad de que Rouco (existen un número infinito de Roucos en las filas de la Jerarquía) “tal vez sea algún día, un magnífico Papa, pastor de la Iglesia universal”

Ansón en cónclave eligiendo Roucos urbi et orbe, ejerciendo un magisterio de sables y condenas. Nosotros, los eternos aprendices del misterio, pedimos sólo acariciar las caderas de las rosas.


1 comentario:

begonis dijo...

Casualmente descubrí Marpalabra, gracias a un amigo común, que me lo recomendó. Casualmente descubro este blog..y quedo impresionada de la lectura y de las coincidencias.. será un verdadero gusto, pasearme a leer un rato cada día.. Muchas gracias. Adjuntare esta pagina a mis favoritos.
Un abrazo
Bego.